Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Eleccions. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Eleccions. Mostrar tots els missatges

dijous, 30 de novembre del 2017

Catalunya, una cuestión de democracia real



Aquest article ha estat publicat en anglès al Butlletí de Transform! Europe (www.transform-network.net), una organització que agrupa diferents fundacions i associacions de l’esquerra alternativa europea, amb la intenció de donar algunes claus a una pregunta recurrent a molts països: Què està passant a Catalunya?. La voluntat de l’autor, doncs, no es aprofundir en el debat o l’anàlisi des d’una visió catalana o espanyola, sinó per un públic preocupat sobre com resoldre democràticament el dret del pobles a l’autodeterminació,  especialment dins la Unió Europea.

Las imágenes de la policía española cargando con una dureza brutal contra votantes en el referéndum del 1 de octubre en Catalunya recorrieron las redes sociales y TV de todo el mundo, ante ellas mucha gente se preguntó: ¿Qué está sucediendo en Catalunya?


Hay diversas formas de responder. Tal vez la más ajustada sea que hay un conflicto democrático entre una comunidad autónoma (Catalunya) y el Estado Español. Una mayoría de la población (cercana al 80%) quiere ejercer el “derecho a decidir” (derecho a la autodeterminación) mediante un referéndum. El Estado español, se niega a cualquier negociación al respecto, al contrario de lo sucedido entre Gran Bretaña y Escocia (o entre Canadá y Quebec). Para el nacionalismo español, la aspiración de esa mayoría de la ciudadanía de Catalunya está simplemente fuera de la Constitución. Naturalmente, esa mayoría social a favor del referéndum lo es a favor de resolver el conflicto mediante el voto y no condiciona el resultado del mismo, como se comprobó en Escocia.


Catalunya es una nación con más de mil años de historia, con instituciones centenarias y una cultura y lengua propia que, sobretodo, siente que es tratada injustamente y nada respetada por el Estado. El actual conflicto surge cuando el gobierno de izquierdas en 2003 planteó la necesidad de un nuevo Estatuto de Autonomía. El Parlamento catalán y las Cortes españolas llegaron a un acuerdo y se sometió a referéndum en 2006.


Una mayoría lo aprobó, pero no entró en vigor. El Partido Popular -entonces en la oposición- inició una campaña contra el Estatuto catalán por toda España y puso un recurso ante el Tribunal Constitucional. La “catalanofobia” se convirtió en el centro de todas las batallas. La sentencia del Constitucional llegó en 2010 y suspendió buena parte del Estatuto. Catalunya se convertía en la única comunidad que tiene un Estatuto que no ha estado refrendado por su ciudadanía. Expertos juristas calificaron la sentencia de “golpe de estado” al romper el pacto territorial con el que forjó la Constitución de 1978 tras la dictadura y lo hacía con una sentencia, básicamente política, contra la soberanía popular ya expresada en el referéndum de 2006.


La reacción popular contra la sentencia ha sido masiva y durante siete años consecutivos multitud de manifestaciones, de centenares de miles de personas, han expresado que el modelo territorial de 1978 estaba agotado. La negativa del gobierno de Rajoy a abrir un diálogo ha comportando un enquistamiento de la situación: en Catalunya un aumento de las posiciones independentistas y en España una recentralización del Estado que siempre ha sido la posición del PP, con el apoyo de Ciudadanos (C’s), ambos partidos situados en la derecha liberal que tiene en común un nacionalismo español y una parte de los dirigentes del PSOE que coinciden además en conformar un Estado más autoritario y en las políticas económicas que, siguiendo la estela de los dictados del BCE y la Troika, han aumentado exponencialmente la pobreza y la precariedad en una sociedad muy castigada por el paro, muy superior a la media europea.


Crisis económica, social, territorial 

Estos son los componentes del cóctel sin el cual no es posible entender la política catalana, que se inscribe en una crisis estructural del régimen del 78. Frente al “niet” constante de Rajoy, el movimiento independentista catalán tomó la opción de enfrentarse al Estado, la llamada via unilateral, confundiendo la mayoría por el referéndum con una mayoría por la independencia, en torno al 50%. Ello ha comportado errores de estrategia, pensaron que el Estado no utilizaría la violencia (real o la amenaza de usarla) para frenar el referéndum del 1 de octubre, que pese a ser declarado ilegal por Rajoy votaron 2,3 millones de personas, o la Declaración que proclamaba la República Catalana.


También lo ha sido la falta de una propuesta social, pensar que se podían acumular mayorías más amplias favorables a la independencia sin darle un contenido democrático radical y socialmente avanzado en un proceso constituyente. La divisa “primero la independencia y después ya se arreglará todo” no ha funcionado en una parte de la población que no llega a fin de mes y para la que la independencia no es una prioridad y no funcionará sin disputar la hegemonía del proceso soberanista a la derecha neoliberal, impulsora de los mismos recortes sociales y  con los mismos casos de corrupción que la derecha neoliberal española.


La movilización ciudadana ha sido espectacular, pero sus dirigentes no han sabido o no han querido profundizar la crisis del régimen monárquico forjando alianzas junto a fuerzas progresistas, de izquierdas, como Unidos Podemos que se ha manifestado a favor de un referéndum acordado, en vez de tejer complicidades con los otros pueblos, como el vasco o gallego, el independentismo catalán apretó el acelerador creyendo tener suficiente fuerza como para vencer a un Estado español arropado por la Comisión Europea. La decepción de los independentistas catalanes con Europa es muy grande, confiaban que no permitiría la violencia y que algunos países europeos reconocerían a la República Catalana (especialmente los escandinavos y bálticos). La UE prefirió mirar a otro lado a partir de dos principios: Los Estados no tienen amigos, tienen intereses y que el “caso catalán” puede ser contagioso para otras naciones sin Estado que también pueden aspirar a su independencia.


Presos políticos y elecciones el 21 de diciembre


España tiene, sin duda, graves déficits democráticos y la separación de poderes está cada vez más en entredicho, especialmente en el aparato judicial dónde la derecha política cada vez se parece más a una derecha extrema. Ese frente judicial, jaleado por el gobierno, ha llevado a los líderes del movimiento civil independentista a la prisión acusados de rebelión y actos violentos, pese a su ausencia total en las manifestaciones…  también a medio gobierno y pedido la extradición de la otra mitad que está en Bruselas y todo en 48 horas con acusaciones de dudosa legalidad… mientras los corruptos están años y años a espera de juicio.


El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que en el conflicto entre Catalunya y España “debía imponerse la fuerza de la razón”, la realidad es que tan solo se ha impuesto la fuerza sin razón del Estado y la judicialización de un conflicto -de clara raíz política- como parte de la estrategia de represión. A ello hay que sumarle la aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir las instituciones catalanas, imponer un gobierno minoritario y antidemocrático en Catalunya, suspender su gobierno y disolver el Parlamento.

Frente al aumento de la represión un amplio movimiento de solidaridad ha exigido la libertad de los presos políticos, el fin de las causas judiciales contra más de 700 alcaldes, la Mesa del Parlamento y diputados por ejercer la libertad de expresión y debate.


Disolver el Parlamento catalán y convocar elecciones desde Madrid eran la jugada maestra de Rajoy, pero se puede revelar como el error mayúsculo y precipitar la convocatoria de elecciones generales en el Reino de España. Rajoy no esperaba que las fuerzas independentistas –JuntsxCatalunya (centroderecha), la favorita para ganar ERC (socialdemócrata) y CUP (anticapitalista)- se presentaran a las elecciones del 21 de diciembre y en las que parten como favoritas para revalidar su mayoría parlamentaria.


Clave será el papel de la izquierda alternativa, agrupada en torno a Catalunya en Comú y el partido de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Pese a su distanciamiento de los independentistas, su apuesta es por un Estado confederal que reconozca Catalunya como una nación soberana que pueda decidir mediante un referéndum acordado sobre la independencia, lo aleja del bloque constitucionalista. Es decir, posiblemente la única alternativa real a un nuevo Gobierno independentista, sea uno de las fuerzas soberanistas de izquierdas.

El referéndum seguirá estando sobre la mesa sí o sí, a la vez que impugnará el modelo económico liberal. Hemos sido testigos de las dificultades, errores y vacilaciones del proceso soberanista catalán, pero sobretodo lo estamos siendo de la incapacidad del gobierno Rajoy de saber dar una solución democrática y de su amenaza en convertir el régimen del 78 en el régimen autoritario del 155.


La llamada “cuestión catalana” ha dejado de ser una cuestión interna “española” para ser una cuestión europea.  Las libertades y derechos están en el centro del debate para todos los demócratas, especialmente para aquellos y aquellas que defendemos el derecho a decidir de las naciones.


En pleno siglo XXI Europa tiene que afrontar la posibilidad de que sus fronteras interiores, si todos somos ciudadanos europeos, puedan cambiarse si así lo deciden libre y democráticamente una mayoría de ciudadanos. Europa no puede renunciar a la democracia real como forma resolver los conflictos.

dimarts, 17 de novembre del 2015

Y la CUP va negar Artur Mas dos cops. Seran tres?

Diumenge passat vaig publicar a SinPermiso al versió en castellà d'aquest article, Y la CUP negó dos veces a Artur Mas, ¿Serán tres? on en forma de crònica periodística faig una valoració política de la setmana que va de l'aprovació de la Declaració d'inici del procés cap a una República Catalana i la fallida doble investidura d'Artur Mas com a President de la Generalitat.

Mas, Junqueras, Rull i Homs al Parlament
Setmana política intensa, espessa, passional i apassionant. D'aquelles que entres en un bar i la gent comenta, discuteix i es discuteix o es dóna la raó. La setmana ve precedida per les reunions de Rajoy i l'intent de formar una Unió Nacional contra el "desafiament secessionista". Rajoy no convoca cap força política catalana. La imatge que projecta és un front anti-català. Ho aconsegueix, en part, però més enllà de les declaracions no hi ha acord sobre els passos a donar. Podemos i IU es desmarquen plantejant la necessitat d'un referèndum. Les estratègies de PP i PSOE, amb Ciutadans d'ariet, volen projectar una imatge d'unitat davant el 20D però ningú vol quedar supeditat a l'altre. El Tribunal Constitucional actuarà de gendarme en un espai desconegut i inexplorat: la Declaració no és un acte de sedició, ja que no és violent, ni tumultuós, s'ha votat en un Parlament elegit democràticament.
Ciutadans, PSC i PP es fotografien junts davant del TC. Estratègia de tensió. L'insten a suspendre el Ple. El TC respon que no pot suspendre el debat... una altra cosa serà la seva actuació si s'aprova la Declaració de la "desconnexió amb Espanya".

Un dilluns al sol
Al dilluns el va precedir un diumenge intens: la CUP no donarà suport a la investidura de Mas i proposa a Junts pel SI (JxSI) tres noms alternatius: Neus Munté (de CDC i actual vicepresidenta), Raül Romeva o Muriel Casals. La CUP està disposada a investir algú de CDC però no a Mas, a qui segueixen considerant vinculat a les retallades i la corrupció. ERC concorrerà per separat de CDC (de "bon rotllo", però tothom sap que competeix pel lideratge) El PP també fa la seva convenció, Moragas i Sánchez Camacho acompanyaran al ministre de la Llei mordassa, riuen les gràcies mentre proclamen totes les amenaces. Es funda com a partit l'escissió d'Unió, un dels seus dirigents, Joan Rigol, demana un "miracle" perquè la CUP voti a Mas i anuncien la seva coalició amb CDC per al 20D, que es dirà Democràcia i Llibertat. EUiA concorrerà amb la coalició catalana En Comú Podem. Forcadell respon a Sáenz de Santamaría "Arribarem fins al final. No tinc por ".
Arriba el dilluns 9 de novembre. Al matí es vota la Declaració d'Inici del procés de creació d'un estat català independent en forma de república, al qual se li afegeix un annex de mesures socials, a la tarda primera votació d'investidura d'Artur Mas com a President de la Generalitat.
Just un any després del "procés participatiu" en què 2.400.000 catalans van anar a votar sobre la seva relació amb l'Estat espanyol tot i la prohibició del Tribunal Constitucional. El dia clareja assolellat, al Parlament s'han acreditat més de 350 mitjans de premsa, la majoria d'ells estrangers. L'expectació és màxima: el parlament d'una regió europea planteja la seva voluntat d'iniciar la seva separació d'un Estat. Els 72 vots de JxSI i la CUP treuen endavant la Declaració. Voten en contra els 63 de Ciutadans, PSC, CSQEP i PP. (1)
És la primera vegada que s'aprova en seu parlamentària la voluntat d'una ruptura real amb el règim del 78. La crisi social, econòmica i territorial del Règim monàrquic té la seva baula més feble en l'encaix de Catalunya a Espanya i la Declaració d'un procés constituent cap a una República Catalana és la forma concreta en què s'expressa.
La Declaració insta al Parlament i al futur govern per posar en marxa les lleis i decisions que permetin realitzar aquesta ruptura i no acatar les resolucions del TC contra la sobirania de Catalunya. El guió s'assembla molt al que Javier Pérez-Royo (ara candidat de Podem) dibuixava en una entrevista: "No hay que reformar la Constitución, hay que volarla" (2)
El debat sobre la Declaració transcorre en un to èpic i transcendent dins, però, del previsible. Els arguments són els coneguts a favor i en contra de "la desconnexió amb Espanya". Romeva (JxSI) al·lega el mandat democràtic de les urnes i la majoria de diputats, "no només és un inici, sinó un abans i un després pel que fa a la condició política d'aquest parlament i les institucions catalanes". Anna Gabriel (CUP) l'emmarca en la voluntat de deixar enrere "la Catalunya subordinada, autonòmica, la de les retallades i la corrupció. És un primer pas cap a la república catalana". Tots dos eviten discretament pronunciar-se si amb el 47,8% dels vots es pot iniciar legítimament un procés de "desconnexió", sobre el criteri d'oportunitat de presentar-la abans del 20D, amb quines aliances es compte o amb quina força per mantenir-la davant del envit de l'Estat
El bloc constitucionalista s'alterna entre proclamar, un més alt que l'altre, la indissoluble unitat d'Espanya (PP i Ciutadans) a l'apel·lació del PSC al diàleg amb Espanya "que és impossible si es trenca la legalitat". però, què dialogar amb qui es nega sistemàticament a dialogar? El PP acaba el matí agitant la bandera espanyola als escons.
Catalunya Sí Que És Pot (CSQEP, coalició entre ICV, Podem, EUiA i Equo) presenta la seva pròpia Declaració. Incideix en el rescat social i en què el procés constituent s'iniciï "després d'un referèndum pactat el 2016". El seu discurs, reclamant "refer la majoria social pel referèndum" qüestiona el que la Declaració pre-configuri el resultat del procés constituent. Intenta situar-se entre els dos blocs ... però vota NO al costat de Ciutadans, PSC i PP a la "declaració d'insurrecció ... que té com a únic objectiu, salvar la cadira d'Artur Mas". El vot NO de CSQEP és desaprovat per un dels seus diputats (3) que planteja l'abstenció i trobar punts d'acord entre JxSI, CUP i CSQEP entorn de la ruptura i el procés constituent. A les xarxes socials es debat sobre la llibertat de vot.
Acaba matí. Rajoy apareix en la televisions i anuncia "tot el pes de la llei" contra la Declaració. Sánchez i Rivera li secunden.

Primer "No" de la CUP a Mas
El fort contingut polític i mediàtic de la Declaració havia deixat en un segon pla la investidura. Els resultats electorals del 27s van donar una victòria en escons (62) de JxSI, però lluny de la majoria absoluta que CDC i ERC comptaven abans de les eleccions (71).
El món convergent i la seva legió d'opinadors a sou consideraven impossible que la CUP negués a Mas la investidura d'un President imputat pel "procés participatiu" del 9 novembre. Van arribar a afirmar que el "TSJC ha fet a Mas President". Mas la va donar com tan segura que va desaparèixer d'escena per concentrar-se en la formació del govern. Va arribar a dir-li a la CUP: "Que m'investeixin com a president i després, si volen, que votin no a tot". Per a una part de la "classe política" la CUP no és més que un apèndix convergent radicalitzat... En els petit comitè era freqüent sentir, responent a la seva "tossuderia", que no aguantarien la pressió de l'axioma "no votar Mas és fer descarrilar el procés". CSQEP va arribar a afirmar que la Declaració era "l'avantsala de l'acord entre JxSI amb la CUP per investir Mas i tapar les polítiques neoliberals i la corrupció".
Baños torna a l'escò desprès de dir NO a Mas
Però la investidura és molt més que votar un president. És també el programa, el govern i un acord d'estabilitat parlamentària... i res d'això estava resolt. L'equació necessita aclarir incògnites i algunes són incompatibles entre si: es pot pactar un programa de rescat social i contra la corrupció i confiar que algú de CDC (sigui o no Mas) el porti a la pràctica? Pot una força que és imprescindible perquè aquest govern es formi, desentendre's de la tasca diària dels consellers? Etcètera...
Mas apareix a la tribuna. El seu discurs (4) no té res a veure amb el que va fer en 2010 que vessava doctrina neoliberal, un govern "business friendly". Mas era l'alumne avantatjat de Merkel. Ni amb el del 2012 després de perdre 12 diputats. Ara es veu obligat a un discurs "social" amb grans concessions per mantenir-se al poder, parla de l'emergència social per la pobresa, de la Renda de Ciutadania (que fins fa dos mesos negava) ... amb picades d'ullet constants a la sostenibilitat, al "bé comú", una reguera de mesures que mai no ha posat en pràctica o que són còpia de les del 2012... En la seva boca sona a fals, buit, sense cos. Ni una referència a la corrupció... Ni una autocrítica a la seva acció de govern anterior.
A Mas li és impossible enarborar en la seva persona els valors de President d'una república lliure, justa i neta de corrupció i ho sap. També sap que la CUP no el votarà. En la seva resposta a Antonio Baños, Mas va aparèixer entre empetitit, dolgut i irònic. La seva veu ja no era potent, sonava a súplica.
PP, Ciutadans i PSC carreguen contra Mas pel "ultimàtum separatista". És acusat de voler ser President a qualsevol preu. "Estan venent Catalunya als antisistema...", intenten treure a la llum les veus, cada vegada més nombroses, no només de les elits econòmiques catalanes, també les dissensions en el propi govern de Mas.
CSQEP llança un discurs carregat de veritats però que resulta irrellevant perquè Mas no sigui elegit. Mas es regira i treu la seva ànima neoliberal contra el discurs de Rabell i defensa com inevitables les polítiques de retallades, privatitzacions o operacions especulatives com la dels casinos de Barcelona World. Però quina és l'alternativa que proposa la coalició d'esquerres? Podria existir un acord entre els que diuen estar per un procés constituent no subordinat i que sumen més vots (28 ERC i 10 CUP costat dels 11 de CSQEP) i que els 30 de CDC quedin en minoria? Podria haver-hi un govern constituent, sense la presidència de CDC, que pivotés entre el rescat social, el procés constituent cap a una república catalana i un referèndum si aquest fos possible? "Que cada pal aguanti la seva vela". No votarà a ningú de JxSI. CSQEP sembla només militar en l'oposició a Mas, crítica lacerada sí, però sense proposta en un moment en què l'Estat puja el to d'amenaça davant d'un procés de ruptura que CSQEP deia defensar en el seu manifest polític (5) enfront del Règim el 78.
La CUP resumeix les seves raons: "L'abast insondable de la corrupció; l'oportunitat de superar les dinàmiques autonomistes i perquè del discurs d'investidura no hem tret conclusions ". Un nou dossier, noves proves poden fer de Mas un candidat a mans de l'Estat i al procés ostatge de la "guerra bruta". Antonio Baños conclou amb un: "torni vostè dijous". Mas escolta amb una ganyota displicent que se li configura a la cara.
Acabada la votació (62 a favor i 73 en contra) Mas es reuneix amb Junqueras, Romeva i Rull. Preparen una oferta a la CUP. Les tertúlies treuen fum. Tothom interpreta. L'Assemblea Nacional Catalana (ANC) convoca els partits independentistes per traslladar la seva "inquietud"... en realitat la inquietud que Mas no sigui elegit i veladament llança un missatge a la CUP: si el dijous no hi ha investidura, l'ANC convocarà mobilitzacions "per la unitat". El #pressingCUP (etiqueta de twitter que acabarà convertint-se en trending topic) comença de debò. Els nois de la CUP deixen de ser aquesta "canalla" simpàtica. La Vanguardia es fa ressò del desassossec en alguns dirigents i consellers "que va més enllà del contingut de la Declaració i les seves formes". L'inconvenient principal és que no ha garantit la investidura. Mas apareix debilitat, la seva estratègia ha fallat.
El dia acaba amb el dictamen del Consell d'Estat (6) que considera que la Declaració "implica la vulneració evident del nucli essencial de la Constitució -la atribució de la titularitat del poder constituent-" i "nega" l'ordre constitucional vigent "proclamant expressament una ruptura amb la primacia incondicional de la Constitució ".

Dimecres frenètic
Es reuneix el Consell de Ministres i demana al TC la suspensió de la Declaració. Tot molt jurídic, molt quirúrgic, com si no es tractés d'un problema polític, com si les eleccions del 27s no haguessin existit, com si el Parlament no fos una representació elegida democràticament. L'Estat segueix autista per a la majoria de catalans i l'estratègia de la por i l'amenaça a càrrecs públics segueix sent la guia: inhabilitacions, instruccions de la Fiscalia General contra "actes de sedició" (actes violents, tumultuosos i que poc quadren amb la votació al Parlament, però omplen portades de diaris.
Mentrestant, Convergència acusa la CUP de bloquejar, abans que el govern del PP, la Declaració aprovada el dia anterior al no investir un govern i que el termini de presentació de les lleis de la "desconnexió" (hisenda pública, seguretat social i procés constituent) que s'han de tramitar en un mes no començarà fins que Mas sigui investit.
El #pressingCUP segueix i un dirigent de CDC declara a El Periódico: "Anirem a mort, no tindrem pietat" si la CUP manté en la negativa. Amenaça amb noves eleccions.
Gabriel, Baños i Salelles sortint de la reunió
amb JxSI al Palau de la Generalitat
Curiosa manera de preparar la reunió que a la tarda han de mantenir els negociadors de JxSI -amb Mas al capdavant- i la CUP al Palau de la Generalitat. A la sortida les cares de la CUP (Baños, Gabriel i Salellas) reflecteixen tensió. No hi ha acord. Mas ha ofert rebaixar les seves atribucions com a President en tres vicepresidències (Munté, Junqueras, Romeva) i que el govern se sotmetrà a una moció de confiança al cap d'un any. La ANC reuneix el seu secretariat i acorda convocar la manifestació "per la unitat". El #pressingCUP fa un altre pas.

Segon "No" de la CUP
És dijous. En l'ambient es respira el fracàs de la reunió del dia anterior. La partida es fa amb les cartes cap per amunt i sense comodins. La incomoditat dels diputats de JxSI és palpable, especialment irritats els de CDC. La nova negativa de la CUP la consideren una humiliació personal a Mas: "ni tan sols es van a abstenir". La CUP redobla la seva exigència d'un candidat de "consens".
Artur Mas desgrana un discurs sense ànima, d'un candidat que se sent impotent. Sobre l'hemicicle sobrevola una realitat que li repeteixen Iceta, Rabell i Banys: si no fos vostè el candidat, hi hauria investidura.
Lluís Rabell de CSQEP
Cadascun treu les seves conclusions. Iceta (PSC) l'acusa de soscavar la presidència a qualsevol preu i li ofereix el seu suport si rectifica. Albiol (PP) ve a dir que tot és un teatre i que l'acord entre JxSI i la CUP està cantat, tan cantat com la reacció de l'Estat davant d'un "Parlament sediciós", semblaria que el PP vol que el "xoc de trens" comenci abans de la campanya electoral. Arrimadas de Ciudadanos, acusa Mas de segrestar al país, als funcionaris ... per ambició de poder i li exigeix ​​que rectifiqui, si ho fa tindrà el seu suport. Rabell nega a Mas qualsevol crèdit, ni capacitat d'unir el poble, "no té credibilitat pel que fa a la corrupció i perquè no té el mandat ciutadà per començar una ruptura unilateral".
La CUP no triga ni un minut a anunciar la seva no "tranquil" en un discurs més incisiu que dimarts. Artur Mas es regira: nosaltres ja hem mogut peça, ara els toca a vostès i adverteix que l'opció de convocar eleccions està sobre la taula, "seria tornar a donar la veu a la gent".
És la primera vegada que un candidat a President no surt elegit en la segona investidura. La sessió acaba en un ambient tens entre els diputats independentistes. La CUP anuncia l'edició d'un fullet amb 53 mesures per arribar a un acord que està a anys llum de l'ideari convergent. Convoquen una assemblea oberta per al 29 de novembre.
La sensació és que dijous la investidura sembla més lluny que dimarts. Novament 62 a 73. L'ANC anuncia la manifestació per al diumenge, el #pressingCUP apareix com una operació per salvar la investidura de Mas, abans ja ho va patir ERC perquè acceptés la llista conjunta.

Divendres de Passió
A Catalunya Ràdio, Oriol Junqueras critica la manifestació convocada per l'ANC, "és un error". Una cosa inaudita fins ara, les crítiques sempre s'havien mantingut portes endins. En unes breus declaracions Mas torna a insistir que no hi haurà més ofertes: "ara li toca moure a la CUP". El grup parlamentari de JxSI es reuneix al monestir de Poblet i es conjuren en públic per blindar Mas com a candidat. L'esquema de negociació JxSI respon a paràmetres "clàssics", posar pressió i oferir "espais de poder", construir un "marc mental" on no investir Mas porta al procés sobiranista cap al precipici, el col·lapse, el desànim. La CUP serà la responsable de malmetre "una oportunitat que tenim a la punta dels dits".
A mig matí apareix el sondeig del CEO de la Generalitat. 2.000 enquestes fetes un mes després de les eleccions. La CUP guanyaria entre 4 i 6 escons. JxSI retrocediria lleugerament. PSC i PP a la baixa. Ciutadans i CSQEP es mantenen. No sembla que el procés sobiranista cotitzi a la baixa. El govern del PP torna a la càrrega després del Consell de Ministres. Noves amenaces.
Amb la votació de dijous s'acaba una primera fase. Forcadell, la presidenta del Parlament, iniciarà una nova ronda de converses. Des de CDC s'adverteix que hi ha temps, però posen una data límit: 4 de desembre. Just abans de l'inici de la campanya del 20D, unes eleccions a les quals la CUP no es presenta, però en les que ERC i CDC competiran de facto per l'hegemonia dins JxSI i en què EnComú-Podem (la coalició liderada per Ada Colau al costat d'ICV, Podem i EUiA) i Ciudadanos apareixen també com a possibles guanyadors.
Un 20D és una oportunitat perquè les forces partidàries de "trencar el cadenat del 78" en expressió de Pablo Iglesias o de la "ruptura democràtica" en boca d'Alberto Garzón, però també Bildu, Anova, BNG, Compromís... no només donin seu suport a un referèndum, sinó siguin aliats del procés constituent a Catalunya, que no és un possibilitat, sinó -de moment- l'única ruptura real. Aquesta aliança seria la millor contribució per arrabassar a Mas i la dreta catalana la seva hegemonia institucional que té lligat de mans el procés sobiranista als seus interessos. Una derrota d'aquest moviment popular, per moltes coses que es puguin i s'han de criticar, seria -sense dubte- una derrota de totes les forces que lluiten per una regeneració democràtica, un procés constituent, un trencament favorable a les classes populars i comportaria un reforçament del Règim i de forces com Ciutadans que són, abans de res, el recanvi "perquè tot segueixi igual".
Fins ara ERC ha escenificat un paper de pont entre CDC i la CUP. Una victòria a les eleccions al Congrés li donaria un plus d'autoritat en el "litigi" sobre el candidat o candidata. El mateix passaria si guanya CDC, reforçaria a Mas ... i al seu torn permetria visualitzar si, "tornar a donar la veu a la gent", li interessa més que canviar de candidat i convertir unes noves eleccions en un plebiscit "Mas si, Mas no ".
Va començar com la "setmana gran" amb la Declaració i pot haver acabat com la "setmana tràgica" que alguns pronostiquen dins de l'independentisme "masista". Els més hiperventilados convergents exigeixen acabar amb la "pastanaga" i treure el "pal" contra la CUP. Veurem si la seva estratègia en una tercera votació els dóna resultat o CDC finalment ha de cedir i JxSI proposar un altre candidat o candidata amb un nou programa. Seguirà ...

PD: En el moment de tancar aquesta edició l'ANC havia decidit suspendre la manifestació pels atemptats de París.
PPD: Desprès de penjar al bloc la versió en català s'han produit les declaracions del conseller Mas-Colell (7)  i de Francesc Homs (8) carregant contra la CUP. Els castellans diuen que "hasta el rabo, todo es toro" i per tant cal emmarcar-les dins la fase de negociació entre JxSI i la CUP. Està clar que a la setmana següent d'aquest crònica, CDC ha decidit deixar de cantó la "pastanaga" i fer servir el "pal", acusant fins i tot als cupaires d'estar recolzants pel PP i C's en un tuit oficial que han esborrat al cap d'unes hores. 



divendres, 23 d’octubre del 2015

Una República Catalana lliure, justa i neta (molt neta!)

Els tresorers de Convergència i de les seves fundacions (CATDEM i Barcelona Fòrum), el director d’Infraestructures.cat (l’empresa de la Generalitat encarregada de licitar l’obra pública) juntament amb 8 màxims directius d’empreses donants de sumes milionàries a les esmentades fundacions, han estat detinguts acusats pel pagament de comissions il·legals.

El 3% torna a omplir mitjans i tertúlies.

Artur Mas ha donat les explicacions de sempre: Tot està correcte i som objecte de persecució i escarni públic per part de l’Estat. La tesi de la persecució política pel posicionament independentista de CDC és l’argument de defensa. Hi ha corrupció, i també hi ha ús polític contra Catalunya emprant la corrupció.

Però si les acusacions contra CDC ho són contra “el procés” ¿perquè els aparells de l’Estat no actuen contra ERC o la CUP? ¿Pot obviar-se la corrupció i el finançament il·legal perquè l’Estat vulgui desacreditar CDC per desacreditar “el procés”?

Mas ha seguit insistint que les detencions i les sospites sobre el 3% “no han d'obrir cap tipus d'esquerda en el procés sobiranista, perquè jo estic disposat a donar totes les explicacions que siguin necessàries”.

La corrupció és sistèmica, forma part del Règim, de les relacions empresarials... CDC ha mostrat una  connivència amb corruptors i corruptes que va més enllà de la sospita: el cas Palau o de la família Pujol-Ferrusola en són dos exemples.

Tot plegat ja és una esquerda de grans dimensions i les explicacions de Mas ho són sobre tot menys sobre el 3%, donat que, segons ell, “jo no porto les finances i tinc confiança cega en els meus col·laboradors” ara detinguts.

Si volem avançar cap a una sobirania constituent ¿Podem fer-ho amb un President, que alhora ho és d’un partit sobre el qual hi ha, de manera cada cop més insistent, l’evidència de la corrupció, de comissions sobre l’obra pública i finançament il·legal?

Artur Mas, a la roda de premsa esmentada, ha comminat a la CUP, en les seves negociacions amb JxSí sobre la presidència i el programa de Govern, a “fer abstracció” i a “no fer cas de les actuacions de l’Estat”. La Presidència de la Generalitat no és un càrrec simbòlic, reflecteix les relacions de poder i especialment amb el poder econòmic. El 3% és una d'aquelles expressions entre el poder econòmic i el poder polític convergent. L'important, però, és el 97% restant i CDC assegura aquest percentatge al poder econòmic: les privatitzacions, les transferències de diners públics a negocis privats en sanitat, educació, serveis públics etc.

Però la corrupció ha estat present a les eleccions, Catalunya Si Que És Pot ho assenyalà repetidament. Romeva va haver de sortir un cop i un altre a dir que seria bel·ligerant: “corrupció zero” i la CUP ha repetit que no investiria Mas tot vinculant-lo “amb les retallades i la corrupció”. Estem convençuts que no volen fer-li “el joc a l’Estat per fer descarrilar el procés”. Aleshores?

Un inici constituent tacat amb la xacra de la corrupció comporta un descrèdit fins i tot a nivell internacional. ERC, els diputats de JxSI d’esquerres i la CUP estem segurs que ho comparteixen, igual que els de CSQEP.

Entendrà Convergència que el procés constituent no depèn, ni pot dependre, de l’elecció de Mas o algú de CDC?

Ens cal una República Catalana sí, lliure, justa i neta (molt neta!), doncs si no és neta (i molt) potser ens estem jugant no tenir República Catalana i enviar en orris la lluita de tanta gent durant tants anys. Cal fer foc nou.

dimecres, 21 d’octubre del 2015

Les eleccions catalanes en clau de ruptura constituent

Penjo al bloc, traduït al català, l’article que el passat diumenge la revista “Sin Permiso” em va publicar. En ell, plantejo un anàlisi de les eleccions que -sense negar la clau plebiscitària i el clar qüestionament de l’status quo que reflexa el resultat- planteja propostes per avançar cap a un procés constituent de ruptura amb el Règim del 78 i el Regne d’Espanya. Procés constituent cap a una República Catalana en el que les forces que s'hi reclamen (CDC, ERC, CSQEP i CUP) les de l’esquerra hi tenen majoria d’escons.

Les eleccions ens mostren una fotografia complexa de la societat catalana, que implica diverses lectures. La més analitzada ha estat la plebiscitària, però també n’hi ha una altra: la ruptura constituent.
La participació del 77% ha estat la més alta en unes eleccions catalanes (i la segona més gran en tota la història des de les eleccions generals de 1982) mostra que per a la majoria el que s'estava votant era excepcionalment important i no l'avantsala de les generals del 20D.
La principal conclusió excepcional és que el "status quo", l'ordre institucional sorgit del Règim de la restauració monàrquica del 78 ha sortit derrotat de les urnes. I aquest qüestionament no es fa en clau de reforma, sinó de ruptura, un trencament que té com a assignatura materialitzar-se.
Una ruptura a Catalunya amb el Règim però no necessàriament amb els pobles que conformen l'Estat Espanyol. Una ruptura, a la qual l'esquerra transformadora espanyola (Podem, IU...) hauria de donar suport, com la part més avançada de la que ha de donar-se, hauria de donar-se, a la resta de l'Estat. Si el moviment sobiranista (democràtic i constituent) sortís derrotat a Catalunya (política, judicial o militarment) seria en benefici de les forces polítiques i socials en les que es sustenta en Regne d'Espanya i el seu règim i ho seria en detriment de les forces que advoquen per processos constituents a Catalunya, Espanya i Europa.
Aquestes forces haurien de prendre nota de les afirmacions del constitucionalista Javier Pérez-Royo sobre les eleccions catalanes i el debat sobre l’"encaix" de Catalunya a Espanya: "No crec que calgui reformar l'actual Constitució. Cal volar-la, fer-la saltar pels aires. Hauríem d'anar a un procés constituent, i en el tema territorial caldria fixar a la Constitució la fórmula d'integració, no tornar a fugir d'estudi. Sense que el TC hagi de decidir res. Un pacte polític i la norma que d'ell emani no poden ser definits per un tribunal de justícia. Això només ho poden fer les institucions que estan legitimades per a això pel vot popular "1

El Règim derrotat a les urnes
El Règim ha quedat derrotat a les urnes, també és cert que no ha estat vençut. Ciutadans i PP, que neguen a Catalunya la condició de nació, contraris a qualsevol solució pactada ja sigui un referèndum o una reforma constitucional, van aconseguir només un 26,4% dels vots (17,9% Ciutadans + 8,5% PP) amb un canvi qualitatiu en la correlació de forces: el PP passa de 19 escons a 11 i Ciutadans de 9 a 25.
PP i PSC (PSOE), el bipartidisme, que sustenta fins ara el règim, té el un retrocés històric, perd 12 escons, de 39 a 27 i tot just representa el 20% dels escons, sent el PP el gran damnificat. El PSC, que sí que defensa que Catalunya és una nació i una reforma de tall federal de la Constitució, passa de 20 a 16 diputats i el seu retrocés és més suau que el vaticinat. Entre tots, 52 diputats de 135.
11 setembre a la Meridiana.
Una lectura únicament plebiscitària de les eleccions ens mostraria el triomf de l'hegemonia política de l'independentisme. És la força majoritària en la societat catalana i, com es va veure el 11s, l'única part mobilitzada. Les forces recolzades pel Assemblea Nacional Catalana (ANC) representen el 47,7% dels vots, la suma de Junts pel Sí (39,5%) i la CUP (8,2%), majoria absoluta d'escons: 62 de JxSI i 10 de la CUP, malgrat això no arriba al 50% dels vots.
S'han produït, però, canvis significatius en la correlació de forces dins d'aquesta hegemonia: Junts pel Sí (que agrupa Convergència, ERC i independents) passa de 71 diputats a 62 i, la més rellevant, CDC segueix retrocedint (de 62 a 50 diputats el 2012 i ara 30 en 2015 més 4 independents afins), ERC es manté en 21 diputats (més 7 independents propers a la formació d'Oriol Junqueras). La CUP triplica escons, de 3 a 10.
La gestió d'aquesta hegemonia és el que ara està en el centre del debat polític. CDC com a part majoritària i integrant de Junts pel Sí entén com innegociable que la Presidència i formació del Govern correspon a Convergència i Artur Mas. El "nus gordià" és fer a Mas President. La CUP impugna aquest relat i insisteix que no farà President a Mas ni a cap dirigent de CDC "vinculat a les retallades i la corrupció".

Mas davant el TSJC
La imputació de Mas (dos dies després de les eleccions del 27s), acusat per la fiscalia de l'Estat de desobediència, desacatament i malversació pel procés participatiu del 9N, i la seva declaració davant del TSJC han marcat l'agenda a Catalunya després de les eleccions.
La imputació ho és "de facto" contra els dos milions que aquell dia van acudir a dipositar una papereta amb la seva opinió sobre la relació entre Catalunya i Espanya. La ANC (l'Assemblea Nacional de Catalunya, organitzadora dels últims i massius 11 de setembre) va iniciar una campanya "9nSomTots" i com no podia ser d'altra manera, els imputats Mas, Ortega i Rigau van rebre el suport de totes les formacions que van donar suport a la consulta.
Ada Colau llegint el manifest a la Pl. Sant Jaume
contra les imputacions pel 9n
L'acte més significatiu es va viure a la Plaça Sant Jaume de Barcelona. L'alcaldessa, Ada Colau, va llegir el manifest de suport signat entre d'altres pels sindicats CCOO, UGT i Unió de Pagesos; ICV, EUiA, CUP, ERC, Unió i CDC a més de Pacte pel Dret a Decidir que agrupa 3.000 entitats. Políticament l'escena va ser d'una gran potència i va mostrar la força unitària que té la reivindicació democràtica del dret a decidir davant de l'immobilisme del govern del PP.
Mas i Convergència han utilitzat a fons la imputació i la seva coincidència amb el 75 aniversari de l'afusellament per la dictadura franquista del president de la Generalitat Lluís Companys. Com diria algú "s'ho han posat a ou", és l'estratègia immobilista i de judicialitzar un conflicte polític del PP. Paradoxalment (o no), una altra vegada, l'estratègia de Rajoy s'ha convertit en el millor aliat de Mas enmig del debat sobre la investidura.
L'escenografia mil·limètricament calculada per vincular Mas amb Companys. Mas "heroi i víctima" del 9N es permet combinar frases com "sóc l'únic responsable" amb "no desobeït cap llei espanyola"... escenografia per crear un marc mental, un estat emocional, que ve a dir: "No donar suport a Mas de President és trair el procés i fer el joc a l'Estat ". L'objectiu és clar: canviar la decisió de la CUP de no reelegir Mas com a President i de pas influir a ERC per reeditar la coalició de JxSI.

Mas President: una qüestió de "vida o mort"
Es pot criticar el que es vulgui i no ens faltaria raó en com l'entorn mediàtic afí a Mas és capaç d'arribar a extrems grotescs, però és que per Mas i Convergència la Presidència de la Generalitat és una qüestió de vida o mort, atorga l’hegemonia institucional que Mas ha emprat sempre en benefici dels seus propis càlculs polítics i li ha permès imposar les seves polítiques econòmiques i socials a ERC fins al punt de fer-la xantatge "o anem junts o no convoco les eleccions". CDC no ha fet aquest viatge per perdre el poder, sinó per conservar-lo.
La presidència de la Generalitat per CDC és la palanca que li ha permès condicionar la forma i el fons d'una mobilització popular que ha portat al carrer, any rere any, a milions exigint decidir i exercir el dret a l'autodeterminació ... però també és la palanca amb la qual refundar un partit corcat per la corrupció i desacreditat per les seves polítiques neoliberals. No és el mateix refundar CDC des de la Presidència de la Generalitat i el poder institucional, amb tota la capacitat d'influència que dóna en els mitjans de comunicació, que fer-ho com un partit més.
La Presidència de la Generalitat no és un càrrec simbòlic, reflecteix les relacions de poder i especialment amb el poder econòmic. El 3% és una d'aquelles expressions entre el poder econòmic i el poder polític convergent. L'important, però, és el 97% restant i CDC assegura aquest percentatge al poder econòmic: les privatitzacions, les transferències de diners públics a negocis privats en sanitat, educació, serveis públics etc.
D'altra banda, el principal actiu de Convergència és el mateix Mas i el principal actiu de Mas és la Presidència de la Generalitat. Que Mas sigui o no sigui President (o algú de CDC) té una relació directa amb l'hegemonia institucional i política sobre el "procés sobiranista".
Des d'una part de l'esquerra es veu com inevitable que Mas sigui reelegit, ja sigui pels resultats electorals, ja sigui com a conseqüència de la imputació o perquè es menysprea a la CUP qualificant-los de "escolanets" de Mas i ha decidit romandre a l'espera de "notícies" davant la televisió.
Però si realment hi ha una possibilitat que ni Mas, ni CDC tinguin la presidència de la Generalitat ¿no seria més lògic abandonar aquesta posició "neutral" i intentar que es converteixi en una realitat?

Les premisses de la CUP
La CUP no ha deixat de repetir una i altra vegada que no investiran a Mas, a qui vinculen amb les retallades i la corrupció; recorden que la suma de CiU i ERC era de 71 diputats i han passat a 62 (-9), mentre que la CUP ha guanyat 7 diputats i ha crescut bàsicament en les àrees metropolitanes.
En una conferència va presentar el seu "full de ruta" basada en el què, el com i el quan, per parlar després del qui (Mas o no, i si no és Mas, qui) i tres eixos per acordar aquest "què, com i quan "basats en: ruptura democràtica, procés constituent i rescat social de 39 mesures, entre elles, revertir les privatitzacions fetes per Mas.
Van posar el llistó molt alt, però JxSI -tant Romeva com Junqueras- van respondre que estaven "d'acord amb tot", que acceptaven el marc proposat... però que Mas és innegociable com a President.
La CUP, el dia després de la declaració de Mas davant el TSJC, va tornar a repetir en una entrevista a TV3: "No farem a Mas President" per estupor dels "tertulians del President". Com s'atreveixen? parafrasejant la cançó d'Aute
L'entorn de Mas comença a donar mostres de nerviosisme i el mateix Mas, en unes declaracions a la ràdio aquell mateix dia, va contradir a Romeva i Junqueras, dient a la CUP que, en lloc de traçar un programa comú (el què, el com i el quan): "Investeixi un president de la Generalitat perquè pugui formar Govern, que és l'important, i el dia després pot anar-se a l'oposició i dir que no a tot, si és així ho volen". Traduït: no tenim massa interès en arribar a un acord sobre el "què, el com i el quan", ens interessa que ens voteu una sola vegada i després ja farem nosaltres (els que sabem) la política que més convingui.
És difícil que CDC accepti un gir de 180 graus en les seves polítiques econòmiques i que accepti anar més enllà d'una política de gestos en el camí de la ruptura. Una cosa són declaracions solemnes i una altra impugnar pels fets la legalitat espanyola i “l’ordre econòmic”.
Si el 9 de novembre, un any després de la consulta, en el debat d'investidura, la CUP no vota a Artur Mas, ni primera ni en segona votació, s'obre un període de dos mesos. Si no hi ha investidura es convoquen automàticament noves eleccions.
Enmig tindrem les generals el 20D i la clau d'aquestes eleccions, des de l'esquerra, serà: "Fer fora Rajoy". A Catalunya segueix sense saber-se si CDC i ERC repetiran el seu acord en JxSI. La CUP no es presenta i Barcelona en Comú, de l'alcaldessa Ada Colau, ja ha decidit conformar una candidatura de confluència recolzada per Podem, ICV i EUiA amb "criteris propis de sobirania catalana". El clima polític canviarà i els resultats del 20D s'hauran de gestionar juntament amb els del 27s.
La pressió sobre la CUP serà insuportable, si no cedeix serà acusada de "matar el procés". La situació s'assemblarà a Rebel sense causa de James Dean en què dos cotxes condueixen cap al precipici i perd el que abans salta del cotxe. Els dos pensen que serà l'altre... però en el cotxe de JxSI hi ha un copilot, que serà clau: ERC. Repetir les eleccions té riscos com perquè tot es jugui a la reelecció de Mas.

Com avançar en la ruptura del règim
A mesura que passin els dies, s'anirà obrint pas una lectura menys plebiscitària i més en clau de ruptura amb el règim i la seva Constitució, d'esgotament del "status quo" i de l'autonomisme, de les forces que són favorables a un procés constituent i l'exercici de la sobirania de Catalunya. La suma d'aquestes forces és superior a la lectura plebiscitària, ja que cal sumar Catalunya Sí Que És Pot. Serien 83 diputats sobre 135.
Catalunya Sí Que És Pot (la coalició de Podem, ICV, EUiA i Equo) no va acceptar el marc plebiscitari i no es va pronunciar ni pel SI, ni pel NO a la independència. Va basar la seva estratègia en la denúncia de les polítiques neoliberals d'Artur Mas i la corrupció de CDC. Es va presentar a les eleccions amb un manifest polític basat en un pla de rescat ciutadà, un procés constituent "propi i no subordinat" cap a una República Catalana i un referèndum vinculant en què decidir si seria independent, federal o confederal. CSQEP ha repetit que "ni per activa ni per passiva" faria president a Mas, ni a un govern continuista de les seves polítiques. Seria bo reflexionar sobre si cal deixar "sola" a la CUP davant de la pressió que patirà l'entorn convergent i els poders econòmics.
Perquè ¿i si s'obrís una "finestra d'oportunitat" i CSQEP pogués condicionar, amb el seu suport al procés constituent, la ruptura democràtica i un programa de rescat social, que ni Mas ni CDC tinguessin la presidència, ni la majoria del govern? Dels 83 diputats que s'han presentat en formacions favorables a un procés constituent, la majoria estan situats en el camp de l'esquerra.
Encara que gairebé no aparegui en cap anàlisi, les eleccions del 27s han mostrat com en l'espai polític del camp sobiranista (independència i/o dret a decidir) l'esquerra (ERC, CSQEP i CUP) favorable a la ruptura democràtica, el procés constituent ja un programa de rescat social segueix augmentant els seus escons 49 (+12) i supera CDC 34 (-16).
El resultat del 27s o bé serveix per avançar cap a la ruptura social i nacional o bé es mantindrà l'status quo al Regne d'Espanya. Status quo que sobretot serveix per seguir imposant lleis i polítiques -tant a Catalunya com a l'Estat- que no paren d'augmentar les desigualtats socials, segueixen espoliant allò que és públic per mercantilitzar-lo i convertint a Espanya en un Estat cada vegada més autoritari.
¿Haurien implicar-se l'esquerra transformadora, els sindicats i moviments socials en contribuir a l'acumulació de forces per avançar cap a la ruptura democràtica? o ¿han de mantenir una posició de veure-les venir? Crec que Mas preferiria la segona per així concentrar-se en pressionar només a la CUP i mantenir a ratlla ERC.
Cal sortir-se del "marc mental" del plebiscit que declara l'hegemonia de Mas i Convergència. ¿No seria més profitós treballar en cristal·litzar (per remota que sembli) la possibilitat que l'hegemonia política i social del procés que viu Catalunya (i del qual CSQEP forma part) deixi de ser ostentada per l'ala neoliberal que Mas representa? No ajudaria això a les forces partidàries d'un procés constituent també a Galícia, Euskadi i a la resta d'Espanya? ¿Hauria de fer una proposta al sector d'esquerres de JxSI i a la CUP que estaria disposada a donar suport (per exemple des de l'abstenció) un govern que no estigués presidit per Mas ni per CDC, sempre que tingués un programa clar de rescat social i de ruptura democràtica? Com a mínim tindria la virtut de situar la proposta en el debat social i mediàtic, incrementar el nerviosisme a CDC, obrir dubtes a ERC i enfortir la posició de la CUP.
Els resultats només permeten la formació d'un govern de JxSI o com a mínim un govern en el que tinguin la majoria, però JxSI no és el mateix que CDC. Els resultats han debilitat l'acord amb ERC perquè Mas fos reelegit -al quedar lluny de la majoria absoluta- i xoca frontalment amb la posició de la CUP. És el mateix un govern presidit per Mas que un presidit per algú de CDC que no sigui Mas?
I un govern no presidit per CDC? Un govern constituent i no continuista de les polítiques neoliberals i privatitzadores, amb un programa de rescat social, que apliqui la ILP contra desnonaments i pobresa energètica, la Renda Ciutadana Garantida, acabi amb el desmantellament de la sanitat pública, el megaprojecte especulatiu de casinos del BCN World o implanti un impost a les grans fortunes. Podria ser acceptable un govern (recolzat des de dins o des de fora) que tingués una majoria situada a l'esquerra i que comptés amb consellers de CDC? Recordem els "comptes": CDC 34, ERC 28, CSQEP 11, CUP 10.
Certament perquè aquesta possibilitat es pogués concretar, cal que ERC o la CUP siguin capaços d'obrir el focus "independentista incondicional", a un de més ampli basat en la sobirania constituent cap a la República Catalana i que inclogui un referèndum sobre la futura constitució catalana i la independència.
Una esquerra que es reclama de la transformació social hauria de procurar la millor opció possible per a l'inici constituent (ruptura amb un règim que nega una sortida democràtica a la voluntat majoritària de la societat catalana) i la implantació d'un pla de mesures socials favorables a les classes populars i, al seu torn, situar CDC en la tessitura de mostrar que és més important per a ella: si el procés constituent o el nom del president, si un govern basat en els interessos de la majoria de la ciutadania o un govern orientat als negocis d'una minoria. CDC es veuria obligada a triar entre un govern constituent de contingut social o noves eleccions.
La qüestió decisiva és que la possibilitat d'una ruptura política és real, confirmada a les urnes, la dificultat està en trobar les seves expressions pràctiques. Seran positius tots els passos que es donen en aquesta direcció, construcció d'una legalitat catalana i la desobediència a lleis imposades, i també en sentit positiu les mesures pràctiques de resposta a la crisi social, pla d'emergència contra la pobresa, mesures socials, etc... Aquestes dues cares de la mateixa moneda són les que poden ampliar, encara més, el suport social per a una ruptura republicana, una República Catalana basada en la llibertat, la igualtat i la fraternitat amb la resta de pobles.
1 Entrevista a Javier Pérez-Royo
(http://www.lavanguardia.com/politica/20151006/54437906562/javier-perez-royo-reformar-constitucion-volarla.html)

David Companyon, exdiputat d'ICV-EUiA al Parlament de Catalunya. Membre de la direcció d'EUiA i del CPF d'IU